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Los principales cambios en la legislación sobre facturación electrónica

Los principales cambios en la legislación sobre facturación electrónica

Introducción

La facturación electrónica ha revolucionado la forma en que las empresas llevan a cabo su contabilidad y administración financiera. En lugar de utilizar el método tradicional de facturación en papel, las empresas pueden ahora crear, enviar y recibir facturas de forma electrónica, lo que les permite ahorrar tiempo y dinero, mejorar la eficiencia y reducir los errores. Sin embargo, a medida que la facturación electrónica se ha ido popularizando, también ha habido una serie de cambios en la legislación que las empresas deben conocer. En este artículo, vamos a repasar los principales cambios en la legislación sobre facturación electrónica y cómo afectan a las empresas.

El marco legal de la facturación electrónica

Desde el año 2003, la facturación electrónica está regulada por la Directiva 2006/112/CE del Consejo de la Unión Europea, que establece las condiciones necesarias para que una factura electrónica sea válida a efectos fiscales. Los Estados miembros de la Unión Europea han ido adoptando esta Directiva en sus legislaciones nacionales, y en España, la facturación electrónica está regulada por el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, que ha sido modificado recientemente por el Real Decreto 1512/2018, de 28 de diciembre.

Los cambios más relevantes en la legislación sobre facturación electrónica

1. La obligatoriedad de la facturación electrónica para algunas empresas

Desde el 1 de enero de 2019, las empresas que realizan operaciones con la Administración Pública española deben facturar electrónicamente. Esto afecta a todas las empresas que tengan un volumen de negocios anual superior a 6 millones de euros, así como a las empresas que están obligadas a inscribirse en el Registro de Fomento de la Contratación Pública. Estas empresas deben utilizar la plataforma de facturación electrónica FACe para enviar sus facturas a la Administración Pública, y las facturas deben estar en formato Facturae.

2. Modificaciones en el formato de las facturas electrónicas

El Real Decreto 1619/2012 establecía que las facturas electrónicas debían cumplir con el formato Facturae v.3.2, pero este requisito ha sido modificado recientemente por el Real Decreto 1512/2018, que establece que las facturas electrónicas deben cumplir con el formato Facturae v.3.2.1 o con cualquier otro formato que garantice la autenticidad e integridad de la factura y que contenga los datos necesarios para su correcta identificación y procesamiento. Esto significa que las empresas pueden utilizar otros formatos de facturación electrónica, siempre y cuando cumplan con los requisitos legales.

3. Simplificación de las obligaciones de los pequeños empresarios

El Real Decreto 1512/2018 introduce una serie de medidas para simplificar la facturación electrónica para los pequeños empresarios, como la posibilidad de utilizar la factura simplificada en operaciones de hasta 400 euros (en lugar de los 150 euros anteriores), o la posibilidad de no incluir la dirección del destinatario de la factura en la misma si este no la solicita expresamente.

4. Mejoras en la interoperabilidad de las plataformas de facturación electrónica

El Real Decreto 1512/2018 establece medidas para mejorar la interoperabilidad de las diferentes plataformas de facturación electrónica que existen en España, de manera que las empresas puedan enviar y recibir facturas a través de diferentes plataformas. Para ello, se ha creado el registro de facturación electrónica, que permite a las empresas inscribirse para recibir y enviar facturas electrónicas a través de diferentes plataformas.

Conclusiones

En definitiva, la facturación electrónica es una tecnología que ha llegado para quedarse, y que ha cambiado sustancialmente la forma en que las empresas llevan a cabo su contabilidad y administración financiera. Sin embargo, para poder beneficiarse de las ventajas que ofrece la facturación electrónica, es necesario conocer la legislación que la regula y estar al día en los cambios que se producen en ella. Los cambios más recientes en España, como la obligatoriedad de la facturación electrónica para algunas empresas o la simplificación de las obligaciones de los pequeños empresarios, muestran la importancia de mantenerse actualizado en la materia.